Nihonga 1957–2019

Hiromitsu Kato

加藤弘光

Cronología

  1. 1957Nace en la prefectura de Miyagi
  2. 1982Se licencia en el Departamento de Pintura, especialidad de nihonga, de la Universidad de Arte de Tama
  3. 1984Obtiene el máster en nihonga por la Universidad de Arte de Tama
  4. 1988–2003Participa en el Nitten, en el Gran Premio del Museo de Arte Ueno-no-Mori y en otros certámenes
  5. 2000Individual en la galería Dentsu Kosan (Tokio). A partir de entonces celebra dos individuales al año
  6. 2009Primer viaje a Europa con motivo de una exposición en Valencia. El encuentro con un crítico local marca un punto de inflexión
  7. 2011Inicia la serie de cerezos de pétalos innumerables. Nueva etapa tras una manera basada en la línea
  8. 2019Individual en el Centro Cultural Hispano-Japonés de la Universidad de Salamanca. En abril de ese año fallece repentinamente en su taller de Ranzan, a los 62 años

Exposiciones individuales

  1. 2019Hiromitsu Kato Solo Exhibition, Centro Cultural Hispano-Japonés, Universidad de Salamanca, Spain, 8 Feb – 7 Mar
  2. 2018Hiromitsu Kato Nihonga Exhibition, Gallery Concept 21, Tokyo, April and October
  3. 2017Hiromitsu Kato Nihonga Exhibition, Gallery Concept 21, Tokyo, April and October
  4. 2016Hiromitsu Kato Nihonga Exhibition, Gallery Concept 21, Tokyo, March and October
  5. 2015Hiromitsu Kato Nihonga Exhibition, Gallery Concept 21, Tokyo
  6. 2014Hiromitsu Kato Nihonga Exhibition, Gallery Concept 21, Tokyo, December
  7. 2011–2013Permanent display at Mario y Centelli, Nishi-Azabu, Tokyo. Rehung three times a year, centred on the four-metre screens
  8. 2007Hiromitsu Kato Nihonga Exhibition, Gallery 52, Tokyo
  9. 2006Hiromitsu Kato Nihonga Exhibition, Galleria Grafica bis, Tokyo, March and October
  10. 2004Hiromitsu Kato Nihonga Exhibition, Galleria Grafica bis, Tokyo, August and December
  11. 2003Hiromitsu Kato Nihonga Exhibition, Tanaka Yaesu Gallery, Tokyo
  12. 2002Hiromitsu Kato Nihonga Exhibition, Galleria Grafica bis, Tokyo, June
  13. 2000Hiromitsu Kato Nihonga Exhibition, Dentsu Kosan Gallery, Tokyo

Exposiciones colectivas y ferias

  1. 2019LA ART SHOW 2019, Los Angeles, USA
  2. 2018Salon Art Shopping 2018, Musée du Louvre, Paris / Art Expo New York 2018
  3. 2016Art Expo New York 2016
  4. 2015Red Dot Art Miami 2015, Miami, USA
  5. 2014Art Santa Fe 2014, USA / Art Show Busan, Busan, Korea / 24th International Organ Festival in Japan 2014, Izumi Hall, Osaka
  6. 2013Art Monaco 2013, Monaco / KIAF 2013 Korea International Art Fair, Seoul / Daegu Art Fair, Korea
  7. 2010Art Expo New York 2010 / Arte Giapponese Post-Moderna, Massa Marittima, Italy / Les Grandes Étoiles de Demain, Musée du Louvre, Paris
  8. 2009Impact Art Festival 2009, Kyoto Municipal Museum of Art / Nonstop Avant in Valencia, Centro del Carmen, Valencia, Spain / Post Modern Japanese Art — Japonisme in the 21st Century, Walter Wickiser Gallery, New York / Nonstop Catarsis 2009, Madrid / Ward-Nasse Gallery, New York
  9. 2008Impact Art Festival 2008, Kyoto Municipal Museum of Art / Nonstop Oviedo Biennale, Spain / Nonstop Contemporary Japanese Art, Galería Catarsis, Madrid
  10. 2007Impact Art Festival 2007, Kyoto Municipal Museum of Art / Nonstop 2007, Huelva, Spain / Japan Art Festival in Berlin 2007, Art Center Berlin
  11. 2006Exposition internationale d'art contemporain de Perpignan 2006, France / La Petite Galerie, Paris / Nueva Realidad en Japón, Oviedo, Spain / Impact Art Festival 2006, Kyoto Municipal Museum of Art
  12. 2005Impact Art Festival 2005, Kyoto Municipal Museum of Art / Flowers in Nihonga and Western-Style Painting, Tochigi / Silk Gallery, Japan Cultural Centre, Embassy of Japan in Korea, Seoul / Atelier Visconti, Paris
  13. 1988–2003Nitten / Ueno Royal Museum Grand Prize Exhibition / Four Nihonga Screen Painters, Shimomura Gallery, Tokyo / Three Nihonga Painters, Gallery 52, Tokyo
  14. 1983Nisshun Exhibition / Two Nihonga Screen Painters, Tokyo

Recepción crítica

Las flores brotan de un fondo de textura abstracta y expresan una apertura. La línea es precisa y afilada, y la imagen posee la elegancia decorativa de un Klimt.

Emil Memon (crítico de arte) / Walter Wickiser Gallery, Nueva York

Este negro de Kato es hermoso. No es en modo alguno el negro de la oscuridad. Dentro de ese negro, el oro y la plata se disponen por intuición, apenas insinuados, y ese efecto admirable realza uno a uno cada pétalo de cerezo.

Satoru Yamada (miembro de la AECA, Asociación Española de Críticos de Arte, y de la AICA, Asociación Internacional de Críticos de Arte), «Una mentalidad japonesa entre Oriente y Occidente»

De cuantos pintores han visitado Valencia hasta ahora, es el que transmite la visión con mayor fuerza. Como los artesanos occidentales, posee una técnica altísima y pinta centrado en la belleza interior.

ARTE Y LIBERTAD (Valencia, España)

Posee una técnica y una capacidad expresiva excelentes; en cada obra pone todos los sentidos y un trabajo minucioso.

Paca Carsí (crítica de arte y directora de revista de arte)

Story

El otoño de sus diecisiete años

Todo empezó el otoño de sus diecisiete años. Sin aquel encuentro, el pintor de nihonga Hiromitsu Kato no habría existido.

Desde niño le gustaba dibujar. Una línea negra corre sobre el papel en blanco y se levanta un mundo. Animales imposibles, plantas extrañas, seres muy alejados de lo real: en el mundo del papel todo aquello existía sin duda. Allí había libertad.

Un día su madre le dijo que fuera al parvulario y él se negó con violencia. Como el hijo insistía —no podría dibujar—, ella acabó por perder la paciencia: «Si no vas al parvulario, te encierro en el almacén». Había entonces, en el patio de la casa, un viejo almacén de adobe. Pero él era distinto. Cogió papel y lápiz y entró por su propio pie en el almacén. No salió hasta que cayó la noche.

Desde que decidió ser pintor apuntó a las escuelas de arte de Tokio, pero no lograba elegir especialidad. La única técnica pictórica que conocía entonces era el óleo. Tres meses antes del examen de acceso, en unos grandes almacenes de Sendai, se topó con el nihonga. Al verlo, lloró. Lloró sin importarle las miradas. A los diecisiete años había encontrado por fin la técnica más adecuada para expresar su mundo.

Tras tres años de preparación ingresó en la Universidad de Arte de Tama y estudió a fondo la técnica del nihonga, en la licenciatura y en el máster. Trazar la línea con tinta china; fijar sobre papel japonés, con cola animal, conchas y piedras semipreciosas molidas; aplicar el color. Como los materiales eran caros, recortaba en comida para comprarlos. El año en que terminó el máster medía 1,80 m y pesaba apenas 55 kilos.

Ya titulado, empezó a presentarse a los grandes salones japoneses y a recibir premios. Pero ese reconocimiento se detenía en las fronteras del país. Su meta era llegar a ser «un maestro universal»: que la galería Gagosian de Nueva York lo reconociera habría sido alcanzarla. Sin contactos ni medios, ¿cómo lograr un reconocimiento internacional? Pese a las dudas, se apartó del circuito oficial de la pintura japonesa y se abrió camino a tientas.

En 2009, con motivo de una colectiva en España, pisó por primera vez suelo español. Un crítico al que conoció allí lo elogió públicamente ante la prensa local y le dio un consejo: «Si quiere salir al mundo, tiene que pintar muchas obras de gran formato. Las suficientes para llenar la galería Gagosian, que es del tamaño de una sala de conciertos». Y terminó diciéndole: «Espero el día en que vuelva a España con esas obras grandes».

En 2011 alcanzó un territorio nuevo: cerezos de pétalos innumerables, radicalmente distintos de su pintura anterior, basada en la línea. Siguiendo aquel consejo, aceleró el ritmo de producción para multiplicar las piezas. Pasó de una a dos individuales al año, se exigió más y siguió produciendo.

Y en 2019 volvió a pisar suelo español. Como había prometido, con varias obras de gran formato. «Me ha llevado diez años, pero por fin he cumplido mi promesa», dijo sonriendo a la prensa local. La individual celebrada en el Centro Cultural Hispano-Japonés de la Universidad de Salamanca fue un éxito.

Llegó la primavera. En Tokio los cerezos ya estaban en plena floración, pero cerca de su taller, en las montañas de Saitama, aún no. Tras un breve descanso volvió a coger los pinceles. Para marzo del año siguiente tenía cerrada una individual en un museo de Yokohama: pensaba llenar toda la sala con obra nueva. Aquella noche le dijo a su mujer: «Ya está todo». Había terminado suficientes obras para cubrir los muros de la Gagosian, le contó a quien lo había acompañado más de la mitad de su vida y mejor lo entendía. Para ella, que siempre había sostenido su sueño, era sin duda una buena noticia.

Dos días después, Hiromitsu Kato murió a los 62 años. Por una extraña coincidencia, aquel día era el cumpleaños de su mujer. Todos lamentaron que fuera demasiado pronto, que todo estaba por empezar. Pero él había transmitido y dejado cuanto hacía falta: aquellas palabras —«Ya está todo»— y las obras. El testigo pasó a otras manos. El sueño de aquel muchacho que lloró a lágrima viva ante una pintura nihonga sigue en las manos de quienes quedaron.